De nuevo, otra vez perdido, me encuentro al comienzo de todo a pesar de lo andado, consumido, y pedaleado. ¿Habré extraviado el horizonte o, por el contrario, estaré mirando en la dirección equivocada?Quizás sea tan sólo la extrañeza de sentirme en donde deseo estar, de haber logrado la vida soñada... ¿pero qué es lo que queda cuando uno logra sus sueños? Simplemente el vacío del no soñar; y eso es lo que me hace caminar por esta inercia leve que parece no pasar y que, sin embargo, todo lo consume con su paso.
Madrid se ha convertido en el recuerdo permanente de la melancolía, en una mirada retrospectiva que bloquea el nuevo sueño... y aunque desconozco sus imágenes, sé que volverá a estar repleto de miradas, silencios, horizontes, ocasos, soledades, y un destino que sólo se entrevé cuando acaba el atardecer se contemplan los perfiles recortados se otros momentos y lugares.
Siempre, cuando busco un sueño, para encontrar un horizonte, acostumbro a subirme al Yelmo de la Pedriza; allí habita un dios amable que es capaz de susurrar la sonrisa de un destino... tan sólo hay que saber escuchar su susurro, ese que suspira "¿por qué no?" y enseguida dibuja la sonrisa ante la perspectiva de un nuevo desafío.
Fue allí, en el Yelmo, donde dieron comienzo mis más bellos sueños.
(FOTO MARTA HUERTA. nubedenieve@hotmail.com)
2 comentarios:
No olvides que antes que sueños tuviste alucinaciones...
Pero eso no podía constituir principio alguno
Al principio...siempre al principio, qué sería de esto sin un principio...sabías que todos los principios tienen su final???
Me alegra saber que AL FIN te animaste a esto de escribir para que esas palabras queden para siempre (que quieras, claro) en esta gran inmensidad del cosmos cibernético(hasta el infinito, y más allá.!!!!).
Bienvenido Juan, a esta jungla...créala como quierass, con tus viajes, con tua palabras, tus poemas...tus búsquedas del nosequé...pero a tu manera....
Un abrazo y Feliz año.
Publicar un comentario en la entrada