
Soy un ser apolítico; vamos, que como creo que un político por definición es alguien deshonesto, pues como que procuro mantenerme al margen de sus historias.
Nunca fui tampoco demasiado afín a las doctrinas de control de masas ni a la de las verdades absolutas, que ese es otro tipo de política subterránea mucho más apestosa y sucia que la que ejercen los moradores del Senado y de las Cortes.
Siempre he sido partidario del "vive y deja vivir"... porque el camino de la felicidad es algo personal y nadie es quién para juzgar o inmiscuirse en el camino de la felicidad de cada cual.
Y como no creo en ninguna de las dos políticas ni en ninguna de las dos doctrinas jamás, hasta el momento, he escrito sobre ello.
Los que tenéis la paciencia de conocerme y además aguantáis lo que escribo, sabéis que zozobro más a babor, es decir, que en los mapas, como los Reyes, tiendo más hacia Oriente.
Para mí las Democracias no son más que dictaduras económicas en las que, como dicen los ACDC, "money talks"; en nombre de la Democracia y de la Libertad, es decir, del dólar, del euro, del dinar, o de la rupia, se pisotean países y se fusilan conciencias olvidándose las lecciones que la Historia nos enseñó.
En nombre de la Democracia y de la Libertad vamos sembrando nuestro entorno con víctimas que tan sólo son daños colaterales... daños colaterales que tenían vida, que se levantaban todas las mañanas, que sonreían en sus ilusiones, que tan sólo querían vivir... daños colaterales que se dormían esperanzados en el sueño de observar el horizonte adecuado... Tan sólo daños colaterales.
Los que me seguís hace tiempo sabéis que tuve algunos desencuentros muy desagradables con refugiados palestinos; y aunque sigo sin casarme con nadie, afortunadamente para ese alguien, Hoy Soy Palestino. No comprendo la atrocidad israelí; pero claro, tampoco puedo opinar pues soy incapaz de leer la realidad del Pueblo Elegido a través de unos ojos que sigue aplicando la Ley del Talión y continúa empecinado en unas palabras divinas que les insta a derrotar a su enemigo sin considerar la sangre derramada del inocente.
Hoy Soy Palestino; antes de abrir mis regalos de Reyes abrí mi correo y me encontré las palabras de un amigo de Gaza: "mis cuatro hijos han muerto"... quizás sea su último correo.


